viernes, 6 de julio de 2007

El Dosto también le metía al canuto....


- ¿Qué es eso? ¿Una alegoría?
- N-no. ¿Por qué habría de serlo? No es una alegoría, sino una hoja, sólo una hoja. La hoja es buena. Todo es bueno.

- ¿Todo?

- Todo. El hombre es infeliz porque no sabe que es feliz. Sólo por eso. ¡Eso es todo! Quien llega a saberlo, llega a ser feliz en ese momento mismo. Esa suegra morirá, pero quedará la muchacha. Todo es bueno. Lo descubrí de repente.

- Y si alguien se muere de hambre o insulta y deshonra a la muchacha, ¿eso es bueno?

- Lo es. Y si alguien se levanta la tapa de los sesos por la niña, eso también es bueno. Y si no se la levanta, también lo es. Todo es bueno, todo. Es bueno para todos los que saben que es bueno. Si supieran que sería bueno para ellos, sería bueno. Ésa es mi idea, toda ella, y no hay ninguna otra.


F. M. Dostoyevski. Los demonios. Madrid, Alianza Editorial, 2002.

Traducción de Juan López-Morillas